NASHVILLE, Tenn. — La banda cristiana Newsboys y su
propietario, Wes Campbell, presentaron esta semana una demanda federal en el
Tribunal para el Distrito Medio de Tennessee en la que acusan a figuras
prominentes de la música cristiana contemporánea —incluyendo a MercyMe y su
vocalista Bart Millard—, promotores de conciertos, organizaciones sin fines de
lucro y medios de comunicación de participar en un supuesto complot coordinado
para expulsarlos del mercado, dañar su reputación y romper sus relaciones
comerciales.
La complaint, que alega difamación y
violaciones a leyes antimonopolio, describe lo que los demandantes califican
como "un esfuerzo de amplio alcance" para eliminar a Newsboys y a las
entidades afiliadas a Campbell del ecosistema de giras cristianas.
Según la demanda, las acciones en
contra de los demandantes incluyeron "la publicación de artículos
difamatorios impulsados por competidores con motivos anticompetitivos",
así como "incumplimientos contractuales, apropiación indebida de información
confidencial y la difusión de declaraciones que se sabía que eran falsas".
Entre los acusados figura LiveCo/TPR,
descrita en la demanda como "una fuerza dominante formada a través de la
consolidación de Transparent Productions, Premier Productions y Rush
Concerts", con respaldo financiero de Waterland Private Equity. Los
demandantes alegan que esta consolidación creó un monopolio de facto
sobre la promoción de conciertos en el mercado cristiano.
La organización humanitaria World
Vision también es nombrada en la demanda. Los demandantes sostienen que
aseguró "acceso exclusivo o casi exclusivo" para la recaudación de
fondos en eventos promovidos por LiveCo/TPR, lo que habría limitado las
oportunidades de otras organizaciones sin fines de lucro vinculadas a Campbell.
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| Wes Campbell, cofundador de Newsboys |
Uno de los puntos más sensibles de la demanda involucra al medio digital The Roys Report, acusado de difamación por artículos publicados en 2025 y 2026 relacionados con un presunto incidente ocurrido en 2014. Según los reportes, una mujer que viajaba con la banda afirmó haber sido violada por un miembro del equipo de gira mientras el entonces vocalista Michael Tait observaba.
La demanda de Newsboys y Campbell
sostiene que esos reportajes omitieron declaraciones previas hechas a las
autoridades, las cuales —según los demandantes— describían la relación como
"consentida". El documento legal argumenta: "La 'no noticia' de
la relación consentida de Nicole [seudónimo] en 2014, que 11 años después se
transformó en una historia de violación, no puede entenderse al margen de la
batalla anticompetitiva".
Julie Roys, fundadora y editora de The Roys
Report, declaró: "No hemos recibido la notificación de la demanda, pero
estamos al tanto de ella. Por política, no comentamos sobre litigios
pendientes. The Roys Report respalda sus reportajes y abordará las acusaciones
a través del proceso legal correspondiente".
La demanda también nombra a MercyMe
y a su vocalista Bart Millard, así como a otros artistas de la
industria. Se alega que incumplieron contratos con entidades afiliadas a
Campbell y que dichos incumplimientos fueron "inducidos como parte del
presunto complot más amplio".
Hasta el momento, ni MercyMe ni
Millard han emitido declaraciones públicas sobre el caso.
La presentación de esta demanda
ocurre en un momento particularmente difícil para Newsboys. El año pasado, The
Roys Report publicó investigaciones sobre acusaciones de conducta sexual
inapropiada en contra del exvocalista Michael Tait. Varios hombres han
acusado a Tait de comportamientos indebidos a lo largo de décadas, incluyendo
alegatos de agresión y uso de sustancias, algunos de los cuales se remontan a
principios de los años 2000 e involucran a menores de edad.
Tait ha reconocido haber tenido
contacto "sensual no deseado" con hombres y ha admitido un historial
de abuso de sustancias, aunque ha cuestionado detalles específicos de las
acusaciones.
Como consecuencia de la controversia,
Newsboys fue desvinculado de su sello discográfico de toda la vida, retirado de
la rotación en radios cristianas y, según declaró públicamente su vocalista
actual, Adam Agee, la banda ha sido "cancelada por promotores y
recintos de todo el mundo".
Paralelamente, Wes Campbell enfrenta
otra demanda civil presentada por un expastor en Tennessee, en la que se alegan
difamación, conspiración y otras reclamaciones vinculadas a una disputa dentro
de una iglesia en casa conectada con la familia Campbell.
Más allá de las acusaciones, la
demanda solicita al tribunal:
- Compensación
económica significativa
por pérdida de ingresos, daño reputacional y ruptura de relaciones
comerciales.
- Una
orden judicial
que ponga fin a las prácticas descritas como anticompetitivas, con el
objetivo de abrir el mercado de conciertos cristianos a una mayor
competencia.
- Restaurar
el acceso de
los demandantes a giras, recintos y asociaciones que afirman les fueron
negados.
- Reivindicación
pública,
mediante la impugnación de reportajes que consideran falsos o engañosos, y
medidas preventivas para evitar conductas similares en el futuro.
Hasta la fecha, la mayoría de los
demandados no han emitido comentarios públicos. La demanda acaba de ser
radicada, por lo que se espera que las partes acusadas presenten sus respuestas
formales en las próximas semanas, conforme a los plazos procesales del tribunal
federal.
Este caso podría tener implicaciones
significativas para la industria de la música cristiana, no solo en términos
legales, sino también en cuanto a las dinámicas de poder, la transparencia
mediática y los mecanismos de rendición de cuentas dentro del ecosistema de fe
y entretenimiento.








